Todos
esos jóvenes que han perdido la infancia sin haber alcanzado aún la madurez,
nunca más podrán ser llamados "adolescentes".
Uno
de los grandes debates abiertos en nuestra sociedad, es el sentido que la
educación actual necesita para dar a los jóvenes la herramientas adecuadas para
la vida. Un debate que no se logra cerrar porque para unos se debe educar en
conformidad al mundo que tenemos, mientras otros creen que debería hacerse para
el mundo que podríamos tener. Sin embargo, unos y otros omiten consultar a los
propios jóvenes.
Tanto
docentes como políticos afirman conocer la clase de educación necesaria para
ajustarlos al mundo y hacerlos útiles a la sociedad, pero todas las reformas
educativas chocan con su resistencia, en forma del llamado "fracaso
escolar", en el mejor de los casos y de la hostilidad violenta, en el
peor.





